sábado, 16 de octubre de 2010

RESEÑA: Camino sin retorno, de Andrzej Sapkowski

Sí, ya lo sé, hoy día es casi imposible acercarse a este libro sin el anzuelo de que es de Andrzej Sapkowski, autor de la fantástica saga fantástica de Geralt de Rivia, y de que contiene dos historias pertenecientes a este microcosmos, y en gran medida yo lo hice también por estos motivos. Pues bien, el que lo haga única y exclusivamente por esto va a llevarse una gran decepción, pues son dos cuentos menores (a pesar de que uno le da nombre al libro), y los demás no tienen nada que ver con Geralt, hasta el punto de que hasta son de géneros diferentes.


Sin embargo, aquel cuya aproximación a esta antología sea más libre, que lo haga para conocer otras obras del autor polaco porque le guste como escribe (porque escribe muy bien), o sencillamente quiera leer una heterogénea colección de buenos cuentos, puede acercarse sin temor, pues va a disfrutar, seguro.

Por supuesto vamos a encontrar las constantes de Sapkowski en todos los relatos: su fino pero contundente sentido del humor, capaz de hacernos reír de la brutalidad, la narración cruda de acontecimientos descarnados, las perfectas construcciones de escenarios y caracterizaciones de personajes,… Además cada relato viene con un breve prólogo del autor muy interesante. Siempre me ha gustado leer a un autor consagrado acerca de su obra, y en este caso lo hace con cercanía y soltura.
Paso ahora a comentar los relatos uno a uno.

“Camino sin retorno” comparte universo con la conocida saga, siguiendo una estructura parecida a las de los relatos de los dos primeros libros de Geralt de Rivia, pero esta vez no hay un brujo, sino una druidesa, Visenna, ayudada de manera casual por el aventurero Korin. Es una precuela de la saga, en la que como sabemos las hechiceras son fans de las aventuras, también amorosas. ¿Adivináis quién surgirá fruto de ésta?

“Los músicos” no era inédito en España, ya apareció en un número de la estupenda revista Gigamesh. Perversión del cuento “Los cuatro músicos de Bremen”, de las que tanto le gustan a Sapkowski, tiene su fuerte por su estructura multiperspectivista así como en la atmósfera creada, sucia, cruda. Es una historia de terror poco convencional.

“Tarandandei!” es quizá el relato más extraño de la antología, más intimista, tratando más prolongadamente la trastocada, por no decir trastornada, evolución de la personalidad de la protagonista, que la historia en sí de lo que le va ocurriendo. Entremezclado con un poema medieval germánico, el ambiente logrado es considerablemente inquietante.

“En el cráter de la bomba” es la pequeña joya. Se trata de una miniaventura de trasfondo bélico, en este caso de balas y no de espadas. Es, de largo, el relato más divertido de la colección, contado con gran habilidad para hacernos reír con situaciones surrealistas e imposibles, aún dentro de una historia que contada a grandes rasgos tendría unas connotaciones espantosas, pero claro, la cuenta Sapkowski.

“Algo termina, algo comienza” es el segundo cuento del universo Geralt, y cuenta cómo habría sido la boda entre Geralt y Yennefer, con los sospechosos habituales entre los invitados. Está bien escrito, es divertido, pero lo que más me llama la atención es que fue escrito cuando le quedaban cinco novelas para acabar la serie y ya adelanta alguna de las ideas de la última, con lo que queda demostrado que no llegó hasta allí dando tumbos.

“Battle Dust”, más que un cuento, es un ejercicio literario. Ciencia ficción en su vertiente de la space opera más pura. Principio abierto, final abierto, y aventuras vertiginosas de por medio.

“La tarde dorada” (ya editado con anterioridad por la misma Bibliópolis) es la gran joya. Nuevamente coge una historia y unos personajes archiconocidos y les da la vuelta. Esta vez le toca al universo de Alicia en el País de las Maravillas, y en especial al gato de Cheshire. Impagable esta versión, maliciosamente deliciosa, reescribe parte de un cuento infantil para gente adulta y con un punto de mala leche, de una forma que hasta el propio Lewis Carroll tiene lo suyo.

“Lo que sucedió en Mischief Creek” es otra perversión clásica sapkowskiana. Da una vuelta de tuerca más, con su socarronería característica, a las historias de brujas tipo Salem, riéndose sin piedad de los colonos puritanos americanos.

“Spanienkreuz” es el más corto de los relatos, pero deja un estupendo sabor de boca. Es un relato bélico con tintes sobrenaturales durante la segunda guerra mundial, de hecho habla de la guerra civil española. Contar más sería contar demasiado.

Por lo que os podéis imaginar, en mi opinión merece bastante la pena, pero sobre todo por conocer más al autor polaco fuera de Geralt de Rivia, y por cierto, con ésta acabo con las reseñas de todos los libros en los que aparece el mítico brujo.

Finalmente os dejo con una breve cita de La tarde dorada:
“La holgazanería, como se dice, hay que trabajársela”.

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