miércoles, 29 de diciembre de 2010

Rescatando de Minas Morgul: Análisis de El retorno del rey (película).

El 17 de diciembre del 2003 el viaje acabó. Se estrenó El retorno del rey, y la trilogía cinematográfica se cerró.

Al día siguiente, en mi página web Minas Morgul, aparecía el análisis de la película, siendo uno de los primeros hechos en profundidad a lo largo y ancho de toda la WWW, anticipándose incluso a las webs más importantes en castellano.

La navidad siguiente salió la edición extendida. En esa ocasión no actualicé el análisis con los añadidos, que como los casos anteriores, me fascinaron. Supongo que no tuve el tiempo suficiente o cualquier otra excusa barata. No lo voy a hacer ahora. Ha pasado demasiado tiempo y ríos de palabras se han escrito al respecto. Tan solo cabe señalar que gran parte de los errores que aquí refiero se corrigieron en ella.

Os dejo con lo que escribí aquel día, aún lleno de emoción. Como ya dije con LCDA y con LDT, hoy día no hubiera escrito exactamente lo mismo, ni lo hubiera escrito igual, pero para ser justo conmigo mismo, con quién era, con lo que sentí, con lo que viví, no cambiaré ni una coma:


ANÁLISIS DE EL RETORNO DEL REY.



Las Pegas

Hay numerosos fallos de continuidad (probablemente decenas), y detalles que chirrían un poco. Por ejemplo (por poner uno de bastantes), es inimaginable que de entre un ejército de miles de orcos saliendo de Minas Morgul, ninguno mire para arriba y vea a esas tres figuras en las escaleras...

El prólogo está bastante bien, mostrándonos unos hobbits bonachones (casi estúpidos), así como la capacidad de sacar lo peor de cada uno del Anillo. Sin embargo tiene un par de importantes puntos negativos, el primero que Smeagol nada más hacerse con Él ya empieza con mi tesssoro, sin que se note evolución (demacración). El segundo, sencillamente las dos películas anteriores, que empezaban increíblemente trepidantes y esta lo hace demasiado "tranquila".

Saruman no existe. Vale que nos dejen sin saneamientos ni voces por ahorrar metraje (a ver en la extendida respecto a lo segundo), pero es un grave error el reducirlo a la nada, teniendo en cuenta que era la cabeza visible del mal en las dos primeras entregas. Ya en estas el guión cambió mucho (tanto o más que cualquier otro) al personaje respecto al literario, y nunca he sabido el por qué de esta traición a Tolkien. ¿No han creído en su propia apuesta argumental?

Siguen habiendo cambios (digo cambios que no recortes) sustanciales o llamativos respecto a la novela: Frodo no larga a Sam, Denethor está loco pero no es tonto (lo digo por negarse de entrada a plantar cara a Mordor, recordad que en el libro reunía un ejército de miles de hombres de Gondor), ni el saco de boxeo de Gandalf (aunque esto tiene su gracia), Pippin no trepa una montaña para avisar a los rohirrim, ni debería ir de mochila de Gandalf contra los nazgul, los muertos luchan básicamente infundiendo terror, pero no como si fueran la marabunta, Sauron no es de profesión farero, y es destruido junto al Anillo (y no por que se caiga, que es lo que parece en un plano demasiado largo), en Pelennor, quizá debería haber mandado los ejércitos un nazgul y no ese general-orco-hombre-elefante, aunque el personaje está bien...

También hay recortes molestos -aparte de los de Saruman-: no hay woses, no hay Umbar, ni casas de curación, ni boda(s), ni encuentros con orcos en Mordor, ni palantir en Minas Tirith, ni centinelas, ni Boca de Sauron, ni batalla en Dol Guldur... Tampoco se ve mucha majestad en Gondor (como por ejemplo si se veía en la fantástica escena de Boromir en Osgiliath en la versión extendida de Las Dos Torres). También hay que mencionar que la batalla de los campos de Pelennor acaba algo abruptamente, y desgraciadamente, no luchan Aragorn y Eomer espalda contra espalda. Es llegar Aragorn y se acaba. Sin embargo muchas de estas cosas seguramente aparecerán en la versión extendida en DVD, por ejemplo, Faramir y Eowyn se intuyen pareja en la coronación de Aragorn, así que cabe esperar que se expliquen los bellos pasajes de las casas de curación, y quizá todo lo de después (boda, Ithilien) en el DVD. Y no podemos dejar de recordar que es una película para el cine: para que lo incluyera todo debería durar unas 8 o 9 horas (sin exagerar) y esto es inviable.

El problema espacio-temporal: quizá este problema sea también fruto del recorte de minutos, pero está claro que no hay 3 minutos a caballo desde Minas Tirith hasta Osgiliath, ni "un rato después de la batalla" ya están en la Puerta Negra (en realidad es una marcha de muchos días). Tampoco es entrar en Mordor y llegar a la Cima del Destino... Esto a los que no conozcan nada la Tierra Media (basta con haber observado un mapa) o el libro, pues les parece bien, pero a los iniciados no tanto.


La película: las sensaciones

Como podréis suponer al visitar mi página web, soy en primer lugar un seguidor de la obra de Tolkien, y por extensión (y porque también me gusta mucho, mucho, mucho el cine), de la trilogía de Peter Jackson. Pero en primer lugar de la literaria. Por este mismo motivo, fui de los pocos que cuando salieron de ver el día del estreno La Comunidad Del Anillo y Las Dos Torres, me encontraba en un conflicto entre la espectacularidad y maravilla fílmica que acababa de presenciar y los numerosos desajustes o pequeñas traiciones cometidas en las películas. Cuando vi como habían transformado a Saruman, a Galadriel, a Faramir, a Glorfindel, a Theoden... me sentía muy molesto. Sin embargo con las dos películas acabé por ceder (gustosamente) ante la inmensa cantidad de puntos positivos, maravillosos, que regalaban al espectador... y al fanático. Pues La Comarca es La Comarca, Rivendel es Rivendel, Moria es Moria, el Balrog es el Balrog, Lorien (en la extendida) es Lorien, Helm, Isengard, Fangorn, Osgiliath,... Sin embargo no me llenaban. Me convencían pero no me emocionaban.

Dicho esto y todos los fallos anteriores, diré lo que me parece El Retorno Del Rey: una obra maestra.

La película tiene una carga emotiva tan grande que me es difícil recordar otra que la tenga hasta este nivel. De hecho llevo desde que la vi intentando recordar alguna y aún no lo he logrado. Hay muchas que si llegan a este nivel, pero ninguna durante horas, sino que lo suelen hacer en un pico, un clímax de segundos o minutos como mucho que viene a justificar el resto. Pues no. El Retorno Del Rey no es así. Llega un momento en el que embriaga y desde entonces el espectador va flotando como un ser etereo por la Tierra Media, luchando en los campos de Pelennor, o escapando del antro de Ella. Y el climax sigue. Y no cansa. Y de repente ves algo que supone una pequeña traición al espíritu de la novela, pero lo obvias, lo perdonas inmediatamente, antes si quiera de plantearte lo que te molesta, sigues disfrutando del espectáculo. Porque es el más grande espectáculo que he visto en el cine, pero no un espectáculo vacío, sino uno en el que se logra la conexión con el espectador de una forma mágica. Este vínculo es el que rara vez se siente tan fuerte, y por el cual considero esta película una obra maestra, más allá de los efectos especiales. No sé si lo será, sólo el tiempo puede decirlo, aunque la sensación que tengo es la de que es la película más importante en muchos años, además de un acontecimiento para la historia del cine, pero el que a mi me lo parece está quedando bien claro.

La batalla de los Campos de Pelennor, aparte de ser la mejor de la historia del cine, es verdaderamente emocionante. Cuando ves el desembarco de Normandía de Salvar al soldado Ryan, te quedas sobrecogido por la espectacularidad de las imágenes, pero cuando ves la carga de los jinetes de Rohan, al grito de ¡ADELANTE EORLINGAS!, te quedas sobrecogido por la espectacularidad de las imágenes, y se te hace un nudo en la garganta, se te saltan las lágrimas porque sientes lo que estás viendo.

Y si además te has imaginado cien veces ciertos pasajes del libro, cuando ves cortar la cabeza a la criatura alada del Rey Brujo, te encuentras ante algo tan difícil de presentarse como es un sueño hecho realidad... Y lo más increíble es que escenas como esta, hay cada 3 minutos en la película.

No son, sin embargo, las escenas basadas en la obra literaria las únicas que despiertan estos sentimientos. Hay algunas igualmente geniales, en las que explotan detalles del libro que no se sospechaban tan grandes o sencillamente incorporan nuevos elementos, como con la entrada de Gandalf, círculo por círculo en Minas Tirith (con un soberbio acompañamiento musical, como toda la película), los fuegos en las almenaras, con el subsiguiente momento en el que Theoden acepta el reclamo,... Respecto a este último, quiero decir que me sorprendí a mi mismo sin saber si iba a dar la ayuda a Gondor o a negarla (negarla en ese momento y aceptarla más tarde o algo por el estilo). Y esto es un logro de los guionistas (que también hay que darles su mérito con las cosas buenas), pues por la personalidad de Theoden en Las Dos Torres y al principio de esta, cabía la posibilidad de que no fuera como era de esperar.

En definitiva, una película diferente. Incluso diferente a las dos anteriores. Mejor que las dos anteriores, según mi criterio. Una película, que probablemente es historia presente del cine.


La dirección

Me parece la mejor de las 3 películas. Teniendo en cuenta que por su linealidad, la más fácil era la primera, y la segunda planteaba similares retos de dirección a esta, es decir, que eran las más ficíciles, el resultado es impresionante. Me parece que mantiene el ritmo mucho mejor que en las anteriores, teniendo en cuenta además que es más larga. Hasta ayer mismo (el estreno), tenía dudas de si Peter Jackson era el director adecuado, pues seguía teniendo detalles de dudoso gusto cinematográfico (algunos planos, zooms y movimientos de cámara). Desde ayer no tengo ninguna duda de que es el adecuado.

Además, ha mejorado mucho en el tratamiento de los personajes, la cámara los ve con más cariño, así que considero que la película no sólo ha ganado en ritmo, espectacularidad y emoción, como he dicho antes, sino que también lo ha hecho en calidad dramática.

Respecto al resto de departamentos (escenografía, maquillaje, efectos especiales), el resultado sigue siendo de matricula de honor. Cuando hace algo más de tres años aún no había visto la primera película, no me podía imaginar, ni de lejos, la brillantez absoluta de los decorados o la increíble variedad de orcos (todos ellos geniales, aunque orcos mejor que uruks) que se nos venía encima.


Los actores

Es increíble que prácticamente todos están mejor que en las anteriores. Pero sensiblemente. Veámoslos ahora uno a uno:

Elijah Wood (Frodo). Está muy bien. Supera sus limitaciones, no es tan monocorde y está de largo mejor que en las dos anteriores.

Sean Astin (Sam). El mejor de los hobbits y gracias a su genial interpretación, sobre todo en el tramo final, de los 3 o 4 mejores actores de toda la trilogía.

Dominic Monaghan y Billy Voyd (Merry y Pippin). Siguen siendo graciosillos, pero por fin se descubren como actores, teniendo ambos muy buenos momentos (con el palantir, en la pira, en la despedida de ambos y reencuentro...) que hacen que sus personajes, por fin, merezcan la pena.

John Rhys Davies (Gimli). Aunque tiene menos protagonismo que en Las Dos Torres, tiene mejores líneas de diálogo y deja de ser un personaje cómico para convertirse en gracioso (gran diferencia entre ambos conceptos). Por lo tanto, bastante mejor.

Orlando Bloom (Legolas). Bloom si que nota el tener menos minutos en esta parte, y me parece que su personaje pasa bastante desapercibido.

Viggo Mortensen (Aragorn). Muy bien. Aunque teóricamente es su película, y no tiene la sensación de protagonismo que algunos piensan que debería, me parece que está mejor que en las anteriores y convincente casi todas las veces que aperece en pantalla.

Liv Tyler (Arwen). Bastante mejor que en Las Dos Torres. Tiene buenos momentos -el final muy bueno- y es la princesa de ensueño que debería ser y, afortunadamente, no la dama guerrera que intentaban vender en algunos momentos de la trilogía.

Sir Ian McKellen (Gandalf). Genial. En su línea. Aunque nadie diría al verlo fumando en pipa lo increíble de su destreza en la lucha cuerpo a cuerpo, jeje.

Bernard Hill (Theoden). Brillante. Es el rey de La Marca y ahora resulta creíble cada vez que sale, siendo uno de los destacados del film.

David Wenham(Faramir). Bien, mucho mejor que en Las Dos Torres (mucho, mucho mejor) y al nivel de la extendida de LDT.

Miranda Otto (Eowyn). Muy bien, en todo momento, y en especial en uno de los cumbres de la historia, contra el Rey Brujo.

Hugo Weaving (Elrond). Bastante bien también cada vez que sale.

John Noble (Denethor). Muy bien, el suyo es uno de los personajes más gratos de interpretar, por lo radical. La escena en que come fruta, con la barbilla chorreando (metáfora de la muerte a la que ha enviado a su propio hijo, como si él mismo lo devorara) pone los pelos de punta.

Andy Serkis (Gollum). Genial como en la parte anterior. Además, el acabado gráfico del personaje me parece mejor que en Las Dos Torres.



Pues nada más. Ha sido grato escribir, siempre el día después del estreno, los tres análisis de las películas, pero si ha sido grato es porque unos cuantos me habéis leído y compartido conmigo vuestras ideas, iguales o enfrentadas a las mías.



MINAS MORGUL, D. E. P.

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